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A este perrito lo quieren tanto que hasta le hicieron una casa equipada con cámaras de seguridad

Un post en Facebook se ha hecho muy popular, luego de que se mostrata a un perrito aprovechando la casa que ganó con todo el amor que le ha dado a su dueño. La casita tiene hasta una cámara de seguridad y un balcón personalizado.

La casita es de Dominique, un perrito súper tierno que vive en Louveira, en el interior de São Paulo.

En el caso de “Domi” por unos o “Nique” por otros, él tiene 4 años y hoy sin duda es un perro muy feliz y realizado, gracias a una familia que lo ama. Pero no siempre fue así.

Hace dos años, Domi vivía en las calles, tras probablemente haber sido abandonado por su dueño. Corría de las aceras para no ser agredido y buscaba comida en latas de basura, viviendo de restos. Un día, fue encontrado por “Mamá”, una joven que se conmovió de su situación y lo adoptó, llevándolo a casa.

Allí le dieron algo que necesitaba desde hacía mucho tiempo: amor, cariño, respeto y dignidad. Dominique ganó un hogar y una familia que lo ama incondicionalmente. También le dieron comida, baño, vacunas y medicinas para recuperar su salud, además de una cama bien acogedora para dormir, protegiéndolo de las frías noches de invierno que pasan por la ciudad.

Domi ganó dos hermanitos: Penépole, de la raza maltés y Pompolo, un poodle, además de una prima, Sheron, una yorkshire.

Así, los días tristes y miserables quedaron en el pasado, y la vida de Domi se volvió alegre y colorida de nuevo.

Su vida no podía ser mejor: tenía la compañía de sus hermanitos para jugar, una taza de comida que siempre está llena, todo el amor de Mamá y su familia y una visita a la tienda de mascotas los fines de semana. Si no bastase todo eso, él todavía un “Papá”, tan simpático y cariñoso como la Mamá!

El perrito vivió seis meses con su Mamá, pero luego se fue a vivir con su papá, que tenía una casa campestre, dándole más comodidad y espacio para jugar.

Domi aún visita Mamá todas las semanas, pero descubrió que su mami le hizo una casa de lujo en el patio.

A finales del año pasado, Domi aún ganó otra hermanita, Floquinha, bautizada así por parecer un helado de copos.

Así como Dominique, Floquinha fue encontrada en las calles y adoptada, ganando una nueva oportunidad para ser amada y feliz, como su hermano.

Hoy, Domi vive con Floquinha y la familia de Papá, que vive en una chacra cercana a la ciudad donde había nacido. ¡Y aprovecha como nadie la casita calentita y cómoda a la que tiene derecho!