🎙Noticias

Cartero cumple el último deseo de una perrita que conoció en su ruta de trabajo

Envía la foto o video de tu mascota!

Una pastora alemana llamada Gretchen partió recientemente, pero encontró a la persona perfecta para garantizar que su legado de amor continúe vivo.

Gretchen fue adoptada en 2013 de un refugio de perros en Texas, Estados Unidos, por la familia Cimino. Inicialmente desconfiada y tímida, ella se fue abriendo poco a poco con sus nuevos padres.

En los años en que estuvo en el refugio, la pastor aleman fue bien cuidada y alimentada, pero aún así, jamás fue amada, lo que fácilmente se evidenciaba en su comportamiento. «Ella desconfiaba de todas las personas», dijo Chris Cimino al portal The Dodo. «Nunca he conocido su pasado, pero a juzgar por sus reacciones iniciales, ciertamente no ha sido muy bueno.»

En las primeras semanas en casa, la perra tuvo su personalidad transformada, aunque le costaba trabajo confiar en ‘extraños’.

Hasta que un día conoció al cartero Fernando Barboza.

Barboza es una persona muy noble y amante amante de los perros. Desde que comenzó a trabajar como cartero hace cinco años, conoce a todos los tipos de perros en su ruta por la ciudad.

«Tengo una bolsa de galletas en mi camión de correos», cuenta. «Cuando entrego un paquete en la casa de alguien, y allí tiene un perro, les doy un regalo. Algunas galletas para el perrito, ya que también son parte de la familia.

El cartero conoció a Gretchen de esa manera. Él fue la primera persona, fuera de la familia, con quien la perrita hizo una amistad.

«Cuando la conocí, me quedaba medio preocupado. Al inicio ella se mantuvo algo lejos, pero después convencé a conversar con ella y acariciarla, luego le traje algunas galletas.»

De ese día en adelante, una tradición inició. Gretchen aguardaba ansiosamente en la puerta la llegada del cartero todas las semanas, durante años.

«Ella conocía el sonido del camión de correspondencia y se animaba cuando lo escuchaba,» dice la madre.

«Ella era mi amiga», afirma Barboza.

Desafortunadamente, el mes pasado esta tradición llegó a su fin.

«Un día, vi que el buzón de la familia de Gretchen estaba con la bandera levantada, lo que significaba que había correspondencia de salida», dice Barboza.

No era una coincidencia cualquiera, sin embargo. Dentro había una bolsa de bocadillos y un triste mensaje para el cartero.

«Gretchen cruzó el arcoíris ayer. Ella me pidió preguntarle si usted podría dividir las golosinas de ella con los otros cachorros de la vecindad. A ella siempre le gustó tenerte cerca y estaba feliz cuando llegabas. »

«No puede evitar llorar en aquel momento.» Después de eso, fue a la puerta de la familia Cimino para expresar sus condolencias, prometiendo cumplir el deseo final de Gretchen. Y así lo hizo.

«He dado las galletas de Gretchen todos los días en mi ruta por la ciudad. Y cuando los entrego a algún perro, siempre digo: ‘esto es de Gretchen’, para ti.

El acto gentil ayudó tanto a la familia de Gretchen y Barboza a lidiar con su partida.

«Ha sido una mezcla de emociones», dijo Barboza. «Me siento triste cuando pienso en ella, pero estoy feliz de ver las colas de los otros perros sacudiendose como locos, cuando reciben las galletas.»

Barboza admite que cuando pasa por la casa de los Ciminos, él necesita recordarse a sí mismo que Gretchen ya no lo está esperando. Sin embargo, junto con las golosinas que distribuye por ella, el cartero también lleva el legado de Gretchen en su corazón:

«[…] Ella siempre estará cerca. Siempre será parte de mí.

Fuente: Razones para creer

 

Envía la foto o video de tu mascota!