🐶Perros 📆 Noticias

Enfermera jubilada cuida perros con enfermedades terminales en sus últimos días

Si pudieras ayudar a los perros en sus últimos días de vida a tener todo el amor y el cariño que necesitan, lo harías sin siquiera pensarlo dos veces, ¿verdad? Esto es lo que decidió hacer esta enfermera británica Nicola Coyle después de jubilarse. Decir adiós a tu perro es una experiencia desgarradora, por lo que los muchos perros ancianos o enfermos terminales son abandonados. Sin embargo, esta mujer se asegura de que estos perritos abandonados pasen sus últimos días lo mejor posibel

Esta mujer ha abierto un hospicio para que los perros abandonados ...

Ella ha estado participando en el proyecto “Grey Muzzle Canine Hospice” para hacer que los últimos meses de la vida de cada animal sean los más especiales y felices posible. Por lo general, sus dueños originales no tienen suficiente dinero para continuar con el tratamiento, como explica la enfermera.

En su patio trasero en Nottingham Inglaterra, tiene a los perros y promueve la atención médica y el compañerismo, organizando fiestas de cumpleaños, picnics en la playa e incluso salidas a McDonald’s con cada uno. “Puede ser un trabajo difícil, pero alguien tiene que hacerlo. Soy una amante de los animales y no puedo aceptar ni pensar en verlos pasar sus últimos días, semanas o meses sin el cariño que se merecen”, dice la enfermera en las redes sociales.

Nicola entierra sus cuerpecitos en un “lugar especial”, como ella misma lo llama, en su patio trasero. En total, gasta unos 500 euros (más de 2 mil reales) con cada cachorro. ¿Cómo consigue todo ese dinero? De su propio bolsillo y también de algunas campañas que organiza en internet.

De hecho, tal acción cuesta mucho dinero y es increíble pensar que una persona tan solidaria y amable como Nicola esté haciendo algo por los perros en sus últimos días, dándoles el cariño que sus propios dueños deberían darles. Recuerda que los perros son parte de la familia como cualquier otro y no se abandona a la familia cuando están viejitos.

Fuente: Razones para creer