Farmaceuta ve a un perro en la puerta de su negocio y se da cuenta de que está pidiendo ayuda

Farmaceuta ve a un perro en la puerta de su negocio y se da cuenta de que está pidiendo ayuda

Ella es Banu Cengiz, una farmacéutica de Turquía amante de los perros y esto lo demuestra. Cengiz no sólo rescató su amado animal de las calles hace algunos años, sino que también mantiene un acogedor oasis frente a su farmacia para todos los perros sin hogar. Cengiz lo hace por gentileza, no por atención. Pero, evidentemente la noticia, de que es una mujer que le interesan los perros desprotegidos fue un rumor se extendió entre los perros locales.

Esta semana, Cengiz estaba en el trabajo, como de costumbre, cuando notó que había un perro afuera actuando diferente al resto. En vez descansar en las camas que ella gentilmente les ofrece, ese perro la estaba esperado en la puerta.

“Él me miraba”, dijo Cengiz. “Yo dije: ‘Baby, hay algún problema?'”

Ella lo saludó y percibió que había un problema: el pobre perro estaba sangrando debido a un pequeño corte en la pata.

Él estaba pidiendo ayuda y ella estaba más que feliz de ayudarle.

La farmacéutica le limpió la herida con antiséptico y cuando la hemorragia se detuvo, le dio antibióticos. Todo el tiempo, el perro parecía entender sus buenas intenciones, actuando como el paciente perfecto.

“Cuando terminé, se acostó como si quisiera darme las gracias”, dijo Cengiz. “Él estaba diciendo: ‘Yo confío en ti’.

Durante el resto del día, la farmacia de Cengiz sirvió como una pequeña área de recuperación, dándole al perro oportunidad de descansar en paz.

Cengiz le dio comida y agua, y usó una camita que ella guarda en la farmacia.

Él fue al lugar correcto y él lo sabía.

La hora de cerrar llegó, el paciente peludo parecía estar recuperándose, sus ojos y energías obligándolo a volver a la calle del exterior, tristemente, el escenario de vida para el cual él parecía bien familiarizado.

Cengiz ayudó a este perro más que a los otros. Sin embargo, ella todavía deseaba poder hacer más.

“Lamentablemente, no pude llevarlo a casa”, dijo Cengiz, sin duda un lamento frecuente por alguien tan compasivo en una región donde los perros abandonados están lejos de ser inusual. “He estado con los animales de la calle desde hace años. Yo los alimento, los curo y los ayudo a encontrar hogares cuando puedo”.@

Mientras tanto, el pequeño refugio delante de su farmacia sirve como la mejor cosa a seguir. Es la manera de Cengiz de dejar que los perros menos afortunados, como su paciente de ese día, sepan que todavía son amados.

“Lo hago porque sienten. Necesitamos ayudar a aquellos que lo necesitan “, dijo Cengiz. “La gente debe enseñar a sus hijos a amar y respetar los animales y la naturaleza. Entonces todos podemos vivir juntos en un mundo maravilloso.

Comparte esta hermosa historia con tus amigos. Que sirva de inspiración para las personas. Gracias.

Fuente: El Dodo

 

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