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Vio El Anuncio De Un Perro Demasiado Gordo, Así Tenía Que Salvarlo

Después de perder uno de sus labradores, Heidi Fiore y su esposo decidieron que estaban listos para dar la bienvenida a otro en su familia. Vieron un mensaje en Facebook sobre un labrador que necesitaba un hogar y estaba “un poco pasado de peso”, así que la pareja condujo más de una hora para conocerlo. Cuando la mujer lo sacó de su perrera, este se acercó a la pareja, que no podía creer lo que veía.

Heidi Fiore

“Era el perro más pesado que había visto en mi vida. Parecía uno de esos enormes cerdos que se ven en la granja”, recordó Fiore a The Dodo. “Todo lo que podía decir era: ‘Dios mío’, una y otra vez. Inmediatamente nos dimos cuenta de que era un perro feliz, con una personalidad cariñosa con su colita siempre meneando. Decidimos que nos lo llevaríamos. Sabía que podíamos ayudarlo. No se lo dijimos a los niños y cuando mi hija entró de la escuela, dijo: ‘¿Qué es eso?’”.

Heidi Fiore

Cuando lo adoptamos, Shiloh pesaba 146 libras (unos 66.2 kilos), casi el doble de lo que se suponía que pesaba. Era tan grande que le resultaba difícil moverse. Tenía que tomar alrededor de 15 descansos cada vez que iba a dar un paseo, apenas cabía en la parte trasera de la furgoneta de la familia y no podía subir al sofá sin una gran ayuda.

Por supuesto, Shiloh seguía insistiendo en que era un perro de regazo, por lo que su familia sabía que tenían que ayudarle a perder peso rápidamente, para que pudiera abrazar a quien quisiera sin aplastarlos accidentalmente.

Heidi Fiore

Desde que conoció a Shiloh y lo adoptó todo sucedió muy rápido, Fiore tuvo que investigar rápidamente sobre la pérdida de peso para perros y llegar a un plan a largo plazo para ayudarlo a perder peso. Empezaron a llevarlo al veterinario para que lo pesara mensualmente y todos se empeñaron en ayudarlo a alcanzar un peso saludable para que pudiera vivir su vida al máximo.

“Comenzó a consumir alimentos dietéticos ‘para peso saludable’, comiendo dos comidas al día”, apuntó Fiore. “Complementamos su comida con judías verdes y calabaza enlatada (para la pérdida de peso). ¡Sin golosinas ni sobras! También le di suplementos para sus articulaciones porque al ser tan pesado obviamente puede llegar a pasarle factura”.

Heidi Fiore

Junto con sus nuevos hábitos alimenticios saludables, Shiloh también comenzó a hacer ejercicio diariamente, haciendo de tres a cinco caminatas cada día. Al principio, las caminatas eran increíblemente difíciles para él, pero a medida que pasaban las semanas y los kilos seguían cayendo, las caminatas se volvían más fáciles y fáciles, y él comenzaba a disfrutarlas cada vez más.

Heidi Fiore

“Una vez se metió en medio de una intersección y no se movió durante al menos 20 minutos, y otra vez en medio de hombres que hacían trabajo vial”, dijo Fiore. “Afortunadamente lo pasaron muy bien. Pensé que estaba siendo testarudo, pero al perder peso me di cuenta de que no podía hacerlo físicamente. Inmediatamente se convirtió en un animal popular en nuestro vecindario y tenía mucha gente animándolo durante todo su proceso para perder peso”.

Después de sólo dos meses de vivir con su nueva familia, Shiloh había perdido 20 libras (unos 9 kilos), pero aún así, todavía tenía mucho camino por recorrer. Cada vez que salía con su familia, la gente nos detenía para preguntar por él, siempre asombrados por lo enorme que era.

Heidi Fiore

“Cuando lo vimos por primera vez, no podíamos cree que era verdad que un perro pudiera llegar a estar así”, dijo Fiore. “La gente lo miraba fijamente, hacía preguntas, se reía, se preguntaba qué raza era (porque no parecía un Labrador de chocolate). Siempre sentí que tenía que explicarle que acabábamos de adoptarlo y que estaba en un proceso de pérdida de peso. Honestamente, era un espectáculo verlo, pero hacía amigos dondequiera que iba”.

Heidi Fiore

El proceso de pérdida de peso de Shiloh duró 10 meses enteros, pero cada momento valió la pena, tanto para Shiloh como para su familia. Hoy en día, pesa 85 libras (unos 38.5 kilos) con 60 menos (unos 27.2 kilos) desde donde estaba cuando su familia lo adoptó por primera vez.

Heidi Fiore

Ahora, Shiloh tiene toda la energía del mundo y no tiene ningún problema para moverse o hacer cualquier cosa que quiera. Puede hacer caminatas de 2 millas (unos 3.2 kilómetros) sin tener que descansar y le encanta correr por la playa cerca de la casa de sus dueños. Es más feliz y más activo que antes -todo porque su familia decidió arriesgarse con él.

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